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Hola, �qu� tal est�s?. Perdona que te moleste un ratito, mi querido "Ol�mpico". Quiero que veas algo. No te preocupes, que no es m�s que una foto. Chula, eh? A tu colega 1991 no le impresion� mucho, la verdad sea dicha, pero es que el pobre estaba tan saturado de estas cosas (si es que uno puede llegar a saturarse de ellas) que ya para entonces estaba buscando "u" 31 de Diciembre con la triste ceguera del p�jaro herido. Yo le llam� de todo, creo que incluso "cobarde", aunque admito que en un tono algo cercano a la envidia. As� que recort� la foto y la guard� para ti, seguro de encontrar en tu rostro la mueca de espanto que tu predecesor no pudo esgrimir. La quise haber titulado as� para ti: "Bienvenido al mundo de los llamados Seres Humanos", pero la rabia no concede amnist�as sobre los derechos de propiedad intelectual, y ,me aconsej� olvidarme del sl�gan. Tranquilo, que no te har� preguntas. No te comentar� nada. Vale, vale, nada de encerronas. S�lo quiero que me cuentes lo que ves y reconoces en la foto, nada m�s. �La puerta de un coche? Buen comienzo, muy bien, pero ya me est�s echando bolas fuera. Venga, colabora un poco m�s... �Un hombre agachado sobre algo? Cierto, pero, �y ese algo? �Como? �Que t� no tienes nada que ver? Hombre, lo figuro, pero... ah, no, eso s� que no: me gustar�a saber si ser�as capaz de repetirme eso a la cara si fuera yo el de la foto y te la estuviera ense�ando desde una silla de ruedas. Me pongo como me da la gana... no, no te vayas. Lo siento. No era mi intenci�n echarte a ti la culpa ni enfadarme de esta forma... Si, s�, ya s� que bastante tienes con tu Expo, tus Juegos Ol�mpicos... y que seguramente no es contigo con quien debiera hablar (aunque eso sea algo que dice demasiada gente). Pero, por favor, vuelve a echar un vistazo a la foto. Por �ltima vez. Y piensa c�mo el desencanto puede llegar a maltratar las entretelas del coraz�n, hasta el punto de que ya nada nos duele, hasta el punto de que no nos re�mos simplemente porque no sabemos. Vale, ya s� que s�lo son palabras. �Demagogia barata?. Bueno, supongo que s�. Pero al menos las palabras no las carga el diablo, y sus efectos crean marcas borrables como las huellas del l�piz. Trata t� de pasar la goma por la foto que te ense�o sin te�irla de rojo, y luego retomas todo lo que te he dicho. �C�mo? �Qu� dices?... ���Jactancia?!!!... �Ah, no!: �Esperanza!. Perdona, no te hab�a entendido. Lo que pasa es que a esa palabra le han/hemos dado tantas capas de pintura y barniz que ya nadie se acuerda de por d�nde se engancha al carro de su sentido. A m� - si es que te refer�as a eso - algo me queda, pero se basa �nicamente en el calor de la gente con la que m�s pr�ximamente trato: un marco muy peque�o, como entender�s, m�s all� del cual la Esperanza ya ni siquiera es una palabra, sino m�s bien un arma arrojadiza, que hace un inconcebible da�o a quienes una vez cre�mos en ella. Lo siento, pero tendr�s que preguntar a otros... �Que porqu� escribo esto?. Hombre, pues porque rendirme no entra dentro de mi programa de actividades, y adem�s hay tanto pelma tratando de convencerme de lo contrario... s�, jol�n, ya s� que a la ni�a de la foto hay que decirle algo, pero eso, entre t� y yo, se lo dejaremos a los pol�ticos; nosotros nos limitaremos a dese�rselo de coraz�n. �Mi nombre? Oscar To... �Ah, lo dices porque firmo con seud�nimo! Je... Buena, muy buena la pregunta, aguda, s� se�or... pero no, no van por ah� "estos" tiros. De verdad que no. Es mucho m�s simple. Pepitto Grillo era la voz de la conciencia de alguien como t�, confiado, alegre, inocente, demasiado bueno, un poco tonto si me lo permites (no me pongas esa cara), destinado a aprender a base de sufrimiento, tortas y decepciones. Pues bien, yo quiero ser tu Pepitto Grillo particular, el que te diga el porqu� de algunas cosas, y tambi�n el que se quede sin respuestas ante otras. No voy a ayudarte a tragar y digerir las noticias que mi "raza" va a servirte; todo lo contrario: quiero envejecer - y enrojecer, ya lo ver�s - contigo durante los pr�ximos doce meses, para que en el apret�n de manos que nos demos all� en el pr�ximo 31 de Diciembre (el tuyo), miremos atr�s sin estremecernos m�s de lo normal. Para que veamos la parte de inevitable en las desgracias con que el Hombre se obsequia a lo largo de su existencia, y reconozcamos en ella la sincera respuesta de alguien m�s que t� y yo, concretamente por unos cuantos millones m�s - no te r�as -, y para que en nuestras caras de despedida no haya dolor, ni remordimientos... ni siquiera miedo por el d�a despu�s, que dicen que siempre es peor. Porque para m�, sinceramente, me bastar� con una peque�a sonrisa, un abrazo y un tenue adi�s con la �ltima campanada.
Un saludo,
PEPITTO GRILLO
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