Pincha para ver esta obra de arte ampliadaNochevieja Pincha para ver ampliada esta maravilla del arte

- "� Hey, a ver si miras por donde vas !"

Creo que me han gritado casi al o�do, pero la frase ha rebotado en mi interior con el eco de un sonido tan lejano que no he podido entender ni su sentido... ni su intenci�n. Trato de sincronizar mis sentidos, pero todo lo que supuestamente me rodea gira, se detiene y vuelve a girar, jugando insanamente con mi atenci�n, ignorando que �sta se encuentra fr�a y muerta, y que estoy en cualquier sitio menos en �ste.

- "� D�jale ! �No ves que est� borracho? � Le habr�n echado de alg�n cotill�n !

- M�s bien parece que se ha escapado del psiqui�trico..."

�Escapar? S�, esa es la palabra; la reconozco y saludo con furia. Su sentido se posa sobre m� y aletea con fuerza, lo suficiente como para animarme a respirar... Pero ni el helado aire de la noche, ni la nieve que parece disculparse por caer tan muda y sin respuestas como yo, ni el fr�o seco y quedo que vino con la Navidad y trajo bajo el brazo la semilla de mi punzante agon�a, pueden tocar, rozar siquiera, la m�s remota de mis fibras sensibles.

No me queda nada. No-soy-nada. Ya no quiero saber nada de nada ni de nadie. Llevo tantas horas llorando sin parar que los ojos duelen y los p�rpados pesan y entreabren con indecisi�n y torpeza. Y mientras, el instinto clama por voz ronca por una huida hacia el agujero m�s profundo en el que pueda ocultar mi alma, o lo que queda de ella, del continuo desgarro que cualquier contacto con la realidad le impone: porque hace unas horas que Alicia - mi dulce Alicia - ha muerto entre mis brazos, con una mueca de sue�o, cansancio... y alegr�a por tenerme simplemente a su lado, tan pasmado y aterrado que cualquiera hubiera cre�do que los papeles eran otros...

Todav�a resuenan con dolorosa algarab�a de patio todos mis est�pidos comentarios e in�tiles tretas por abortar una despedida triste, desmadejada, donde mi esfuerzo por no llorar se fund�a con repentinos ramalazos de impotencia, tensando de tal forma mi pulso con un tiempo que se escurr�a que, cuando finalmente cerr� los ojos - Dios, cerr� los ojos - revent� por tantos sitios que realmente llegu� a sentir que me iba con ella...

- "� Venga, Gilipollas, vete a casa a dormirla !"

... pero nada es como debiera, lo s�, y en mi libro estaba escrito que deb�a despedirla desde el and�n, con el �ltimo beso en la boca y cientos de saludos al aire a modo de ep�logo. Igual que hac�amos siempre... ella y yo. Pero tendr�a que haberme visto en este �ltima, salud�ndola encima de la cama del hospital... �cu�nto tiempo?... �media hora?... �quiz�s una?... gritando, llorando, suplicando y llam�ndola de mil y una formas.. hasta que alguien me rescat� del despellejamiento y me puso, roto como estaba, en la v�a muerta de esta nochevieja: "Vamos, ya no puede hacer nada... nosotros nos ocupamos... no se preocupe... ande, rel�jese y vaya a dar una vuelta..."

- "� Vete a la mierda, imb�cil ! �No ves que te estoy...?

Al levantar la cara noto que la sal de mis l�grimas corta y estira mis mejillas. Debo tener un aspecto terrible, con los ojos hinchados y menos vivos que la pared que tiene en pie, la americana casi por el suelo y empapado hasta la medula.

- " Borracho baboso... � Quita de enmedio !"

Un empuj�n, un r�pido vac�o en mi cabeza, y luego... nada. Cuando retomo contacto con las pocas nociones de realidad que puedo ya entender, noto que �stas se desordenan y enredan con la facilidad de unos malos apuntes sin numerar. No s� si estoy en un charco, en el barro o en el mism�simo infierno. La chaqueta que tanto le gustaba est� ya tan rota y sucia que me ha costado levantarla...

Creo que alguien se est� riendo, posiblemente de m�, pero mi orgullo es otra de las cosas que se han ido con ella, dej�ndome tan partido y hu�rfano de m� mismo que ni siquiera s� c�mo echarme de menos, ni con qu� nombre llamarme.

Doy un paso... doy el siguiente. Pongo todos los jirones de �nimo que me quedan en la sola tarea de poner un pie delante del otro, en partir hacia ese inexistente lugar en el que no haya recuerdos.

- "� Eso es, l�rgate de mi vista !"

S�... ya estoy en marcha. Por todos los santos, qu� roto estoy. Pongo cortos destinos a mi caminar. Una farola... la siguiente... otra... cuando alcance la �ltima, descansar�.

Ya la calle est� vac�a. Ya todo es silencio, fr�o... y humedad. Al mundo le han dado por fin las buenas noches, dejando para m� la pesadilla de desearla buen descanso y feliz sue�o all� dondequiera que la muerte se la haya llevado, con su sonrisa puesta y mi �ltimo beso a�n caliente.

Porque ahora, cuando el todo es nada y la nada es m�a y me rodea, ruego desde aqu� que dejen a mi dulce Alicia so�ar, aunque sea por �ltima vez, con la parte del mundo que, dormida o no, ya la echa de menos, con la mitad de m� que conmigo se ha quedado... y que cuide, que mime con cari�o lo que de este castigado loco se ha llevado.

Cuando llegue al final de la calle, descansar�...

Cuando alcance la �ltima luz, descansar�...

Cuando...

 

 

 

 

Principal ] Arriba ]

Enviar correo electr�nico a [email protected] con preguntas o comentarios sobre este sitio Web.
Copyright � 1999 OSCAR PRODUCTIONS
�ltima modificaci�n: 20 de marzo de 2000